Filosofía de trabajo que busca la eficiencia de los proyectos

En Deporte Ingenieros estamos constantemente pensando en nuevas herramientas tecnológicas que permitan generar nuevos proyectos de manera más eficiente para todos los especialistas involucrados.

En Delporte Ingenieros se asumen como fanáticos de la tecnología y eso se plasma en las ideas y servicios que cada vez van surgiendo con más fuerza desde esta oficina de ingeniería estructural. Y es que la incorporación de la metodología BIM y diversas tecnologías ha hecho que la forma de operar de las oficinas vaya cambiando cada vez más rápido. Desde su visión de ex presidente y hoy past president de la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE), Cristián Delporte sostiene que es necesario sumarse a esta revolución tecnológica.

“El BIM es una metodología, es una forma de hacer las cosas que impacta en el quehacer de la oficina. No es solamente utilizar un programa, sino que trabajar colaborativamente, en conjunto con otras disciplinas para el desarrollo de un proyecto”, explica el gerente general, quien se ha dado cuenta –aunque suene de perogrullo decirlo- que todo se basa en el acceso a la información de manera ordenada, aunque normalmente no funciona así.

“Mientras antes yo tenga la información completa, más fácil me es desarrollar el proyecto”, comenta. Sin embargo, hoy cada proyectista va por su lado, emitiendo la información que le va sirviendo al otro, pero cuando cada uno de ellos quiere y no cuando el otro proyectista la necesita. El problema se produce porque “si yo necesito algo al principio y empiezo a avanzar y me pasan la información al final, tengo que volver atrás y hacer las cosas de nuevo. Entonces, la solución es ver la forma de ordenar este proceso para que todos avanzando de una sola vez”, dice Delporte.

Porque la idea es que cada proyectista levante la cabeza y mire qué necesitan los demás. “Cuando el proyecto se transforma en 3D, tienes que hacerlo mirando hacia arriba, el modelo que tú haces me sirve a mí y tiene que servirle a un tercero, y eso no está presente en los proyectos actualmente”, sostiene.

Esta filosofía de trabajo es utilizada en esta oficina, pero no fue inventada en ella. Su valor está en haber hecho un orden interno para desarrollar los proyectos de estructura, algo tan simple como decir “hagamos un listado de las cosas que necesitamos y cuándo las necesitamos y se las entregamos al mandante. Y empezamos a ver que eso funcionaba”, admite el calculista.

De esta forma, desarrollaron su propia metodología, una especie de receta de cocina que les dice a todos los involucrados en un proyecto: “eche esto primero, esto después y siga un orden para que salga el postre”, agrega.

Este orden es entregado al mandante y de a poco los coordinadores de las inmobiliarias comenzaron a pedirles su metodología, porque ellos comenzaron a ordenarse también, dado que “sabían cuándo y cómo tenían que hacer los requerimientos a los distintos involucrados”, precisa Delporte.

Un paso más allá

Este  sistema de orden colaborativo llevó a Delporte Ingenieros a pensar en un servicio diferente. “Decidimos entregar el servicio total, o sea, aplicar nuestra metodología, ordenando el traspaso de información entre un proyectista y otro, logrando generar etapas del proyecto en las que vayan avanzando en conjunto todos y así entregar la información completa”, dice el gerente.

De esta manera, en Delporte han podido visualizar problemas que iba a tener la construcción anticipadamente, lo que los ha hecho dar soluciones y avanzar más rápido. “Nosotros entregamos proyectos coordinados, esa es la gran diferencia, no coordinamos después de que se hacen los proyectos, sino que desarrollamos un proyecto coordinado de inmediato, y ese es el foco que estamos planteando, usando metodologías 3D”, comenta Cristián Delporte.

Si bien hay gente que dice que los proyectos funcionan igual, “la idea es ver cómo lo hacemos más eficiente, cómo competimos con los demás”, reflexiona el ingeniero, ya que esa eficiencia trae ahorro en la construcción, en el tiempo del desarrollo del proyecto, en los tiempos de la mano de obra, en desgaste humano, en relaciones personales. “Toda esa energía tiene que estar concentrada en cómo desarrollamos el mejor proyecto, cómo hacemos  un proyecto que sea eficiente, rápido, y que tenga resultados, para que después en la obra , la constructora no tengan que estar desarmando lo que hicimos”, puntualiza Delporte.

Y es que la visualización es simple: el desarrollo de un proyecto es como una sinfonía, en la que varias personas tocan distintos instrumentos. Actualmente, “la metodología que se usa es que cada instrumento se toca aparte y después tratan de juntarlos y si hay errores tienen que volver a tocar el instrumento, para ver que calce. El cambio está en tocar todos juntos y el error se corrige inmediatamente, entonces hemos evitado volver atrás, porque eso es más eficiente”, añade.

Esto va a traer beneficios a las inmobiliarias que tienen sus departamentos de coordinación, “vamos a poder trabajar en conjunto con ellos y entregarles un producto bien hecho”, asegura el gerente general de Delporte Ingenieros.